no podemos entrar. ni subir. ni bajar. ni salir.
no puedo, Marinera
me guardo el teatro bajo las uñas y rasco con el biberón
Carne de treinta infiernos
vestido con mi corbata, Sombreros y Guantes,
en mi aspiración al follaje rural
Expresión clínica
Sinecura
conocí al Diablo.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
lunes, 13 de diciembre de 2010
titulo 2
Me he quedado calvo. calvito. con cara elastica en superacion, con pinzas, tirando de ella. El dolor me silencia. El silenci me ama y me dejo amar. desarraigo en un pure de patatas, una gran lengua a tiro de cucharon que cae por mis hombros por mi piernas, suavemente, que cae, cayendo, se, se, cae. ooo. espalda, belleza, murmuromurmuro, belleza. ronnnnnroneando.
es decir, GILIPOLLECES. Nada, chicos, nada. El bramido de un canalla -tienes que ir al medico- besandose cons muamuamua deja de besarte maricon. Nena dejame el pañuelo que el mio loo quiero esplendido para la gala Capullo con creces, perdon, paseate por aqui, matojo, corpiño. Si tuviera uno, en mi viva especie he conocido mayor inoculacion.
El desperdicio. a la carta: Zalamería y broza con un poco de perdon y gula. Y no tengo ni arco ni flechas, si manos blancas limmmpidas y flacidez. la queja del dinosaurio y el augurio Hech(ado) en mi vientre cuneeero. Quiero cazar o disfrutar sin cazar. Deseo el deseo. Niñato. años malcagados y cerezas en todas sus puntas. y lo siento, claaro que lo siento. Pinchate, pinchate cojones,
¿Tú, en el silencio, cantas? Yó escupo, porque no se cantar. Se maldecirme, exagerar. ¿Que si canto? me da, maldigo, cantar. Di go que yó me imovilizo y vivir. Digó que estoy arropado con mimos, hola mimo, y que mi ombligo esta todo el dia vacio. Dormir en la cocina con la nevera llena y el estómago procaz. Me largo.
es decir, GILIPOLLECES. Nada, chicos, nada. El bramido de un canalla -tienes que ir al medico- besandose cons muamuamua deja de besarte maricon. Nena dejame el pañuelo que el mio loo quiero esplendido para la gala Capullo con creces, perdon, paseate por aqui, matojo, corpiño. Si tuviera uno, en mi viva especie he conocido mayor inoculacion.
El desperdicio. a la carta: Zalamería y broza con un poco de perdon y gula. Y no tengo ni arco ni flechas, si manos blancas limmmpidas y flacidez. la queja del dinosaurio y el augurio Hech(ado) en mi vientre cuneeero. Quiero cazar o disfrutar sin cazar. Deseo el deseo. Niñato. años malcagados y cerezas en todas sus puntas. y lo siento, claaro que lo siento. Pinchate, pinchate cojones,
¿Tú, en el silencio, cantas? Yó escupo, porque no se cantar. Se maldecirme, exagerar. ¿Que si canto? me da, maldigo, cantar. Di go que yó me imovilizo y vivir. Digó que estoy arropado con mimos, hola mimo, y que mi ombligo esta todo el dia vacio. Dormir en la cocina con la nevera llena y el estómago procaz. Me largo.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Ía
Me reía solamente de pensarlo.
Sentado en mi ropa, encima del montón con ese gran foco enrollandome.
Me reía solamente de pensarlo.
Eres un ciervo que corretea con el humilde sabio del idiota, eres mi siervo de colección profética estornudada por un Dios jabalí de fruto seco.
Veo selva y luces destornillando, lagos de pestañas y zapatos viejos. Alma de un noruego, retratando la calma.
Joven que escupe fuego mirando una gran barba blanca que se esconde en algún sitio de enfrente.
- Y que quemaría, si no?
Yo no soy un poeta. En mi extinción, me renuevo en las teclas de un piano textual.
Y marcado por sus sonidos el gris de entre tecla y tecla es el único color que logro cruzar.
Obesidad ciega, háblame con el gusano de la bulimia devorando tu garganta.
Sentado en mi ropa, encima del montón con ese gran foco enrollandome.
Me reía solamente de pensarlo.
Eres un ciervo que corretea con el humilde sabio del idiota, eres mi siervo de colección profética estornudada por un Dios jabalí de fruto seco.
Veo selva y luces destornillando, lagos de pestañas y zapatos viejos. Alma de un noruego, retratando la calma.
Joven que escupe fuego mirando una gran barba blanca que se esconde en algún sitio de enfrente.
- Y que quemaría, si no?
Yo no soy un poeta. En mi extinción, me renuevo en las teclas de un piano textual.
Y marcado por sus sonidos el gris de entre tecla y tecla es el único color que logro cruzar.
Obesidad ciega, háblame con el gusano de la bulimia devorando tu garganta.
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