viernes, 4 de noviembre de 2011

...¿Qué contestarías?

Miro lejos, mas lejos y mas lejos. ¿Dónde se fueron mis ojos?. Sigo mirando mientras pasan, los señores, señoras. Cierta nostalgia en la que vivo que me remueve, en esta fragilidad, ser blando, que se yo. Y no triste, sino con cierta conmoción por esa mirada introspectiva, ahueco el alma, y dispongo ese hueco de almohadas, y espero a que alguien se asiente. Juego con mis pasiones, rozo lo absurdo, y mas yo. Y siempre diré, amigos míos, que mas que yo no hay nadie. Es triste? Deprimente? Seremos sinceros, la amistad va más alla que la propia felicidad, pero hasta que punto, ya no siendo amigos, sino en otro terreno mas escabroso, amor, el hombre puede notarse/sentirse menos a si mismo que a otro? No puede, es único, es a si mismo lo que no le es a nadie, está solo, solo en si mismo, a sentirse. El hombre como animal social es un consuelo. Es cierto que nos necesitamos, pero vivimos independientemente, particularmente, los unos de los otros. Condena a ser libres, condena a ser sociales y condena, sobre todo, a vivirse en solitario, porque no hay más remedio. A la palabra "víveme"... ¿Qué contestarías?