Vemos a aquel hombre columpiándose con tantos años y me pregunto por su bienestar. El aire de aqui sonríe pero el hombre no. Siempre con cuidado, baja y se mete la mano en el calzoncillo mientras varias mujeres lo observan.
Quién tiene miedo?
Yo, yo tengo miedo.
El salvaje, el hombre triunfante que ya ni se corre.
Puto tabaco.
No soy yo es otro, es aquel, es este, es ella, la bella inmortalidad que ya no puede tener hijos.
Estás seguro?
No, claro que no, pero lo supongo porque puedo...
Flaqueas y escribes por escribir, donde está la normalidad del asunto?
Deberías callarte.
Lindo mas que lindo... guapo
Bien, asi está mejor